14.4.09
8.4.09
Llévese el mejorado
Infinitos los veo, elementalesejecutores de un antiguo pacto,
multiplicar el mundo como el acto
generativo, insomnes y fatales.
JLB
6.4.09
Rincón 1: jaula vacía
30.3.09
24.3.09
23.3.09
flowers in the window
20.3.09
16.3.09
no voy

27.2.09
Monedita de oro
Pero a mi mamá no le gustaba nadita que escuchara a la Trevi. No me extraña: ella consideraba su música y su excéntrico comportamiento como algo inapropiado para su pequeña y santa hija. En realidad, en aquellos ayeres yo ni me daba cuenta de lo atrevida que era su imagen, ni de por qué era tan criticada por los sectores conservadores de la sociedad. Mi enfoque era más infantil y simple, yo más bien estaba encantada con la idea de no peinarme ni bañarme, usar zapatos cómodos y viejos y gritarle a los doctores que no me dijeran tonterías. Nomás.
Lo que era un leve disgusto de mi madre por mi fanatismo se convirtió en todo un tema en 1994. Ese fue el año en que, emocionada, le pedí que me comprara el disco "Más turbada que nunca". Me respondió con un rotundo NO, acusó a mi ídolo de ser vulgar y prosaica y terminó de tajo con el tema. Pero, creyéndome muy lista, en mi carta a Santo Clós volví a incluir aquella joya musical (seguro él sería más flexible y comprensivo). En mi defensa, puedo decir que no tenía idea del doble sentido de dicho título, solamente sabía que ahí venía "La papa sin catsup" y soñaba con disfrazarme y bailarla todas las tardes ante la mirada desaprobatoria de mi pobre madre.
Pero Santo Clós es puro y bueno, y no me trajo ni madre. Bueno, más bien ni siquiera me acuerdo qué me regalaron ese año, nada importaba porque lo único que yo quería era aquel disco de título picante. Total que pasaron los años y la metieron a la carcel y yo me quedé sin mi disco para siempre jamás. Así que si un día amanecen con ganas de regalarme algo, ya saben qué me haría feliz.
25.2.09
23.2.09
20.2.09
19.2.09
Una fiesta especialmente divertida
Me acuerdo perfecto del día que encontré, en el cuarto que compartía en casa de mi padre con mi hermana Leslie, un libro que se llamaba "¿De dónde vengo?" y que tenía en la portada un dibujo de una cigueña con un bebé rosa, demasiado rosa, colgando de su largo pico. Para mí, el libro era prohibido porque los temas oscuros y misteriosos que ahí se trataban. Bastaba con abrirlo en una página al azar: estaba lleno de dibujos de niños y pubertos y señores que mostraban sus carnes sin pudor alguno.
Yo leía el libro cuando me quedaba sola en el cuarto. Así supe de los cambios que me esperaban, me cayó el veinte de que mi falta de coordinación motriz estaba relacionada con mi mil veces maldita pre-pubertad y entendí -creo- cómo se formaban los bebés en la panza de las mamás. Si algo no me quedaba claro, se lo preguntaba a mi hermana, que me lleva 3 años. "Es que mira, cuando un papá y una mamá se quieren mucho, a veces se les antoja abrazarse taaan fuerte que la mamá queda embarazada. Es por el amor, y porque a los papás les cuelga algo que se pone duro y de ahí sale medio bebé y la otra mitad viene de ella".
Definitivamente no me quedaba muy claro.
¿Irle a preguntar a mis papás? No, jamás. Nunca. Sólo una vez que escuché una canción de Sabina que decía a ti que te lo montas, de niña tonta en medio de una orgía, le pregunté a mi mamá qué era orgía. Me dijo "es una fiesta a la que van muchos adultos y es especialmente divertida". Entonces traía mi palabra como juguete nuevo y la usaba a la menor provocación. Qué verguenza.
15.2.09
diario sin fechas de iz xii
11.2.09
A según
Definitivo: Facebook es enorme. Ahora puedes declarar públicamente que te gusta algo, lo cual se mostrará en dicho algo con una manitabuenaonda. De este modo, tus preferencias serán reveladas y difundidas en el universo facebookinano que tanto nos divierte (no se hagan, a ustedes también). Lo mejor de todo es que este mecanismo está diseñado especialmente para personas de alta vulnerabilidad: si un día decides por fin ya no te gusta algo, simplemente le das click a "Ya no me gusta" y listo. Genial.6.2.09
sr. san francisco
el sr. san francisco en tan milagroso que trae de vuelta a los sombrerudos rebeldes que abandonan el hogar y parten a luchar por alguna causa justa.
4.2.09
diario sin fechas de iz, xi
3.2.09
30.1.09
29.1.09
27.1.09
y empezaron los 90...
Corría en año de 1990: recién había caído el muro de Berlín, la terrible moda de los leggings de colores con largas camisetas estaba pegando con tubo, los tres tenores habían cantado juntos por primera vez en el mundial de futbol, Microsoft se convirtió en la primera compañía en exceder un billón de dólares en ventas, un premio nobel -ese que nunca recibió Borges- fue otorgado a Octavio Paz y yo pasaba triunfalmente de preprimaria a primero de primaria. Oh, sí, empezaban los maravillosos años 90.
La foto en cuestión fue tomada el día de mi "graduación" de preprimaria. G se burló de que le llamara "graduación"... y en realidad no sé si sea válido calificarla como tal, pero ¿de qué otro modo ponerlo? Era una ceremonia, pues, en la que toda la chamaquiza de preprimaria del Instituto San Ángel Inn fue convocada, junto con los orgullosos padres, a celebrar el final del kinder y esas cosas ridículas y la entrada oficial a la primaria.
Esa mañana yo me había despertado emocionada por que era el día de mi graduación y por ser la festejada, me iban a dejar ponerme lo que yo quisiera y comer muchos dulces y jugar en la tierra con mi amigo andrés (que, dicho sea de paso, años después pensaba que Costilla era el perro de Miguel Hidalgo). Me paré frente al clóset, prendí la luz y me dispuse a elegir vestimenta. Y ahí estaba, limpísima, libre de arrugas, muy a la moda: mi sudadera favorita. La recuerdo con nostalgia, era color vino y decía algo así como "offshore oil drilling". Muy políticamente incorrecto (aunque en ese entonces a nadie le importaba). Con ella entre mis manos como un tesoro, fui a despertar a mi mamá:
-"Ma, ¿verdad que sí puedo ponerme mi sudadera roja para la graduación?"
(...suspiro de desesperación materna y 5 segundos de silencio...)
-"Hija, pero todas tus compañeras seguramente llevaran vestido, ¿no quieres ponerte algo más lindo?"
(inmediatamente)
-"No, quiero mi sudadera roja por que sí está muy linda, además claro que no todas van a llevar vestido, cada quién va cómo quiera".
Y mi madre, en un momento cumbre de su política educativa liberal, me dejó. Así nomás, me dijo que sí, que de todos modos iba a hacer lo que quisiera y que la que se iba a sentir mal sería yo. La única condición era que me peinara bien (nótese el flequillo) y que llevaríamos un vestido en el coche, por cualquier cosa. Ay, mi mamá.
Obviamente todas las niñas llevaban vestido y obviamente yo me sentí de la mierda. Pero no me importó, de ese tamaño era mi terquedad. Yo había decidido llevar mi sudadera favorita y ni modo. Esa mañana me dieron un diploma de lectora estrella, canté el himno a la escuela (saaan ángel iiiin, youuu are myyy schoool, ¿te acuerdas, mariana?) y tomé refresco de naranja y galletitas. Lo mejor de todo es que, a diferencia de las niñas popis, pude jugar en la tierra por que no tenía ningún vestido que manchar.
26.1.09
Grandes pequeños problemas de la vida
25.1.09
21.1.09
plis no
20.1.09
19.1.09
how can we know the dancer from the dance?
esta conclusión me dejó, por un lado, aliviada y, por el otro, con una amarga sensación de mediocridad. no soy bailarina profesional (ni amateur, para el caso), ni deportista de alto rendimiento, ni cirujana. mi pensamiento científico no va a cambiar el rumbo de la historia. seguramente no ganaré un nobel en esta encarnación. mi inteligencia en más bien mediana, mis habilidades culinarias insignificantes y nadie extrañaría mi destreza en el macramé. mi cantar no es afinado y mi coordinación motriz es comparable con la de una de las sillas en las que me siento a tomar el sol en el jardín. necesito urgentemente empezar a adquirir alguna destreza física relevante (que no sea tocar mi nariz con mi lengua, la cual ya tengo absolutamente dominada).
17.1.09
Del año de la canica 3
Esa era mi casa amarilla de conejos, en la cual me encerraba a jugar con mi gato Alberto y, muy probablemente, a comer cuanto dulce se cruzara en mi camino. La mesita en la que estoy sentada me la compró mi mamá en el bazar de sábado. La tuve durante años, hasta que un día decidí hacer una venta de garage y le dejé ir por 20 pesos. El muñeco que traigo en las manos tenía una gran cabeza, pero a mí me gustaba mucho. No me acuerdo cómo se llamaba, pero no importa. La lámapara amarilla que está sobre la mesa era buenísima, de esas que daban muchísima luz y que se calentaban peligrosamente. El jueguito azul que está junto a la lámpara era de esos de pescar, ¿se acuerdan? Los pecesitos abrían sus bocas, dentro de las cuales había un imán. Y la diversión estaba en intentar atrapar al animal juntando dicho imán con el que venía como anzuelo en el palo de color. Largas horas de entretenimiento. Abajo del juego se alcanzan a ver una bola de papeles, seguramente dibujos o libros de cuentos o mis primeras letras. Papeles como los que me rodean hasta hoy, asfixiándome algunas veces, salvándome muchas otras. La mayoría. 16.1.09
15.1.09
yo quiero mucho a mis amigos del mundo real,
14.1.09
uno intenta ahogarlo, pero el ego siempre sale a flote
- en facebook sólo subo fotos donde me veo bien (aunque me dan risa algunas en donde no).
De dulce, chile y manteca
13.1.09
querida lonchera
pero no. yo definitivamente no quería ese lonch tan aburrido, entonces regalaba o tiraba las partes saludables, me comía el pecado, me tomaba el agua del termo -que invariablemente estaba roto- y compraba papas y paletas heladas de vainilla en la tiendita. una vez, por andar abandonando mi lonchera en los arbustos, una niña se la robó. yo obvio pensé que la había perdido y fui al tambo de las cosas perdidas, pero nada que la encontré.
lloré un poco (me gustaba mucho, era amarilla con forma de camión), pero mi mamá me consoló y me compró una de kero kero keroppi y me resigné. cuál fue mi sorpresa cuando, después de unos días, descubrí mi amada lonchera en manos de una niña de quinto! y, tan grande era su vileza, que le había escrito su nombre con pulmón indeleble, encima del mío! así que me armé de un valor que hasta ese momento no sabía que podía tener y fui a la oficina de la directora a acusar a la bandida.
-"miss, ¿ves que perdí mi lonchera de camión la semana pasada?".
- "sí, isabel, ¿ya la encontraste?"
- "no, miss, pero es de que ahorita en el patio vi que me la robaron".
-"¿cómo? ¿no la perdiste la semana pasada?"
-"sí, miss, pero es de que una niña tiene una igual que antes no tenía".
- "bueno, tal vez la acaba de comprar".
- "¡no, miss! es la mía, pero la ladrona le escribió su nombre encima del mío con plumón".
- "¿estás segura, isabel? lo que estás diciendo es muy grave. si descubro que no es cierto te voy a castigar".
- "sí, sí, miss, yo ya vi y sí es mía y ella se la robó".
- "está bien, vamos a ver. péinate, isabel".
total que fuimos a checar la lonchera de la niña en cuestión (que obviamente era flaca y popular y tenía un peinado perfecto), que negó todo. dijo que claro que no, quesque ella no llevaba lonchera por que su mamá era tan buena que le daba dinero y permiso para comprar lo que quisiera en la tiendita. y me quedé ahí, regañada, muerta de envidia, ardida, despeinada y sin mi lonchera amarilla de camión.
11.1.09
8.1.09
5.1.09
Grandes pequeños problemas de la vida
3.1.09
ya mero
comensales
palabras más, palabras menos
- abril 2016 (1)
- noviembre 2015 (1)
- septiembre 2015 (1)
- febrero 2015 (1)
- noviembre 2014 (2)
- marzo 2014 (1)
- enero 2014 (2)
- noviembre 2013 (1)
- octubre 2013 (2)
- febrero 2013 (1)
- enero 2013 (1)
- noviembre 2012 (1)
- octubre 2012 (1)
- septiembre 2012 (1)
- julio 2012 (4)
- junio 2012 (2)
- abril 2012 (2)
- marzo 2012 (5)
- febrero 2012 (4)
- enero 2012 (5)
- agosto 2011 (3)
- julio 2011 (1)
- junio 2011 (3)
- mayo 2011 (5)
- abril 2011 (5)
- marzo 2011 (6)
- febrero 2011 (3)
- enero 2011 (6)
- diciembre 2010 (8)
- noviembre 2010 (10)
- octubre 2010 (7)
- septiembre 2010 (10)
- agosto 2010 (5)
- julio 2010 (6)
- junio 2010 (8)
- mayo 2010 (12)
- abril 2010 (10)
- marzo 2010 (7)
- febrero 2010 (21)
- enero 2010 (14)
- diciembre 2009 (20)
- noviembre 2009 (14)
- octubre 2009 (16)
- septiembre 2009 (29)
- agosto 2009 (16)
- julio 2009 (12)
- junio 2009 (14)
- mayo 2009 (11)
- abril 2009 (12)
- marzo 2009 (7)
- febrero 2009 (14)
- enero 2009 (21)
- diciembre 2008 (22)
- noviembre 2008 (18)
- octubre 2008 (29)
- septiembre 2008 (20)
- agosto 2008 (15)
- julio 2008 (20)
- junio 2008 (22)
- mayo 2008 (14)
- abril 2008 (9)
- marzo 2008 (15)
- febrero 2008 (9)
- enero 2008 (3)
- diciembre 2007 (16)
- noviembre 2007 (17)
- octubre 2007 (17)
- septiembre 2007 (15)
- agosto 2007 (16)
- julio 2007 (11)
- junio 2007 (5)
- mayo 2007 (2)
- abril 2007 (4)
- marzo 2007 (6)
- febrero 2007 (3)
- enero 2007 (5)
- diciembre 2006 (1)
- noviembre 2006 (3)
- octubre 2006 (2)
- septiembre 2006 (1)
- agosto 2006 (8)
- julio 2006 (3)
- junio 2006 (12)




















